Guía

IA y secreto profesional: qué te exige la ley antes de subir un expediente

La pregunta se la hace todo el que prueba una IA jurídica por primera vez. La respuesta no es «no», pero tampoco es «sí, sin más». Esto es lo que dice la norma, con el literal delante, y lo que conviene comprobar en cualquier herramienta — la nuestra incluida.

Lo que dice la norma

Conviene empezar por el texto, porque sobre este asunto circula mucha opinión y poca cita. El deber de secreto está en la Ley Orgánica del Poder Judicial:

Los abogados deberán guardar secreto de todos los hechos o noticias de que conozcan por razón de cualquiera de las modalidades de su actuación profesional, no pudiendo ser obligados a declarar sobre los mismos. Ley Orgánica 6/1985, del Poder Judicial · artículo 542.3 · texto consolidado en el BOE

El Estatuto General de la Abogacía lo recoge en su artículo 21 y se remite a esa misma ley. Pero lo que de verdad resuelve la duda está unos artículos antes, en el 16, dedicado a los servicios jurídicos prestados por internet:

Cuando un profesional de la Abogacía sea requerido para prestar sus servicios profesionales por este medio, deberá adoptar las medidas necesarias para garantizar el secreto profesional… Real Decreto 135/2021, Estatuto General de la Abogacía Española · artículo 16.3 · texto consolidado en el BOE

Y el apartado siguiente añade una obligación que casi nadie recuerda, y que no depende de ninguna herramienta que contrates:

Las comunicaciones confidenciales deberán enviarse encriptadas y con firma electrónica segura, siempre que las circunstancias del cliente lo permitan. Real Decreto 135/2021 · artículo 16.4

Léelo dos veces, porque ahí está todo. La norma no prohíbe usar herramientas de terceros: exige adoptar las medidas necesarias. Es una obligación de diligencia, y es tuya. Ninguna cláusula de ningún proveedor te la traslada. Lo que sí puede hacer un proveedor es ponértelo fácil de acreditar — o imposible.

Por otra puerta entra el Reglamento General de Protección de Datos: si subes datos personales de tus clientes a una herramienta, tú actúas como responsable del tratamiento y la herramienta como encargada, y eso obliga a un contrato del artículo 28 antes de empezar. No es un trámite decorativo: es el documento que acredita, si alguien pregunta, qué medidas adoptaste.

Las cinco preguntas que hay que hacerle a cualquier herramienta

Sirven para Jurenza y para cualquier otra. Si un proveedor no puede responderlas por escrito y en dos líneas, esa ya es la respuesta.

  1. ¿Dónde se almacenan los datos?

    Dentro de la Unión Europea o fuera. No es lo mismo, y determina qué garantías adicionales hacen falta.

    Mala señal «en la nube», sin nombrar proveedor ni país.

  2. ¿Quién más los ve, y con qué garantía?

    Casi ninguna herramienta funciona sola: hay alojamiento, modelos, correo, antifraude. Cada uno es un subencargado. Si alguno está fuera del Espacio Económico Europeo, hace falta una garantía del artículo 46 del RGPD.

    Mala señal que no exista un registro de subencargados que puedas pedir.

  3. ¿Se usan tus datos para entrenar el modelo?

    Aquí está la diferencia entre un producto de consumo y uno construido sobre una API. Los de consumo pueden usar las conversaciones para mejorar el modelo salvo que lo desactives; los datos enviados por API, no.

    Mala señal una respuesta ambigua, o un «solo de forma anonimizada».

  4. ¿Hay contrato de encargo del artículo 28, y está firmado?

    Ojo a la diferencia entre «lo tenemos» y «está firmado con usted». Es el papel que te ampara ante tu cliente y ante tu Colegio.

    Mala señal que te remitan a unos términos de servicio genéricos.

  5. ¿Cuánto se conserva y puedes borrarlo de verdad?

    Incluidas las copias de seguridad, que es donde suele quedarse todo. Pregunta el plazo máximo de expiración, no si «se borra».

    Mala señal que no haya plazo, o que borrar exija escribir a soporte y esperar.

Qué responde Jurenza a esas cinco

Todo lo de esta tabla está publicado en la política de privacidad y en el acuerdo de encargo, que es donde tiene valor. Aquí solo está resumido.

Dónde se almacenan Hetzner Online GmbH, Alemania y Finlandia. Dentro de la Unión Europea.
Quién más interviene OpenAI (EE. UU.) para el procesamiento por los modelos, con transferencia amparada en el artículo 46 del RGPD. Cloudflare solo para el antiabuso del registro, Google solo si eliges entrar con Google, y Resend para los correos de verificación. Hay registro de subencargados y se facilita a quien lo pida.
Si se entrena con ellos No. OpenAI no usa para entrenar sus modelos los datos enviados por API, que es la vía por la que trabaja Jurenza.
Contrato del artículo 28 Sí, y se formaliza antes de usar el servicio con expedientes reales. No va firmado por defecto al crear la cuenta: se pide en info@jurenza.com.
Conservación y borrado Mientras la cuenta esté activa o hasta que pidas la supresión. La aplicación permite exportar y eliminar la cuenta. Las copias cifradas son rotativas y expiran en un máximo de 35 días; los registros de seguridad, hasta 12 meses.

Lo que nada de esto resuelve

Si una página sobre confidencialidad solo enumera garantías, desconfía. Estas son las partes que siguen siendo tuyas:

  • Firmar un contrato de encargo no traslada tu responsabilidad. Ante tu cliente y ante tu Colegio sigues respondiendo tú. Lo que el contrato acredita es que elegiste con diligencia.
  • El cifrado de tus comunicaciones es cosa tuya. El artículo 16.4 del Estatuto habla de cómo envías tú la información confidencial, no de dónde la almacena un proveedor.
  • Ninguna herramienta te exime de comprobar. Jurenza te enseña de dónde sale cada cita precisamente para que puedas verificarla; verificarla sigue siendo trabajo tuyo, y la decisión profesional también.
  • Si tu cliente puso condiciones sobre su información, mandan ellas. Por encima de cualquier análisis general.
  • Anonimizar antes de subir sigue siendo la medida más barata. Cuando el caso lo permite, un expediente sin nombres ni identificadores resuelve la duda entera y no cuesta nada.

Preguntas frecuentes

¿La ley prohíbe usar inteligencia artificial con datos de clientes?

No. Ni la Ley Orgánica del Poder Judicial ni el Estatuto General de la Abogacía prohíben usar herramientas de terceros. Lo que el Estatuto exige, en su artículo 16, es que quien preste servicios por internet adopte «las medidas necesarias para garantizar el secreto profesional». La obligación es de diligencia, no de abstenerse, y recae sobre el profesional, no sobre la herramienta.

¿Es lo mismo usar ChatGPT que una herramienta construida sobre su API?

No, y la diferencia importa. Los productos de consumo pueden emplear las conversaciones para mejorar sus modelos salvo que se desactive esa opción. Los datos enviados por la API, en cambio, no se usan para entrenar. Es la primera pregunta que conviene hacerle a cualquier proveedor, porque cambia por completo el análisis.

¿Dónde se alojan los datos de Jurenza?

La aplicación y los datos están alojados en Hetzner Online GmbH, en Alemania y Finlandia, dentro de la Unión Europea. El procesamiento por los modelos de IA lo realiza OpenAI en Estados Unidos, lo que implica una transferencia internacional amparada en las garantías del artículo 46 del RGPD. Está detallado en la política de privacidad, con el resto de proveedores.

¿Jurenza firma un contrato de encargo de tratamiento?

Sí. Cuando el despacho actúa como responsable y Jurenza trata datos por su cuenta, ambas partes formalizan un acuerdo conforme al artículo 28 del RGPD antes de usar el servicio con expedientes reales. No va firmado por defecto al crear la cuenta: hay que pedirlo en info@jurenza.com.

¿Puedo borrar mis expedientes y mi cuenta?

Sí, desde la propia aplicación, que permite exportar y eliminar la cuenta. Tras la baja los datos se eliminan del sistema en activo; las copias de seguridad cifradas son rotativas y expiran como máximo en 35 días. Los registros de seguridad se conservan hasta 12 meses.

La mejor forma de entenderlo es probarlo.

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